Super8-Spain

Cine en 8 mm / Super8 / Single-8 / DS8

Proyectando

 

 

 

 


Una vez que hemos recibido del laboratorio nuestra película revelada, podemos disfrutar del placer de proyectarla, con la espectación previa por comprobar qué tal nos ha quedado el trabajo de cámara. Sobra decir que para hacer esto necesitamos un proyector de cine, y si no tenemos podremos hacernos con uno muy fácilmente.

Hoy en día ya no es estrictamente necesario proyectar las películas de cine para poder verlas. Muchos optan por escanearlas digitalmente para poder trabajar sus imágenes en un ordenador, verlas en un DVD o tenerlas en cualquier otro archivo digital de video, lo que permite su copiado para repartir copias a amigos o familiares. Sin embargo, solamente proyectadas las podremos ver con la superior calidad de color, tonos y contraste que ofrece la imagen fotográfica con respecto a la imagen electrónica del mejor reproductor de vídeo (ver DIGITALIZA TUS PELICULAS).

 

 
La película a proyectar

Deberá ser del tipo "reversible". Tradicionalmente en los formatos domécticos de 8 mm. solamente estaba disponible este tipo de película, en la que al igual que ocurre con las diapositivas de fotografía, las imágenes se distinguen perfectamente mirando la película. Todas las películas antiguas o filmadas hasta hace muy pocos años serán de este tipo, pensadas para la proyección. El problema viene con las películas del tipo "negativo", que no son proyectables ya que tienen las imágenes invertidas, aunque en Super8 solo están disponibles para filmación desde hace poco tiempo (ver página PELICULA VIRGEN).


El laboratorio entrega la película revelada lista para proyectar, enrollada en las típicas bobinas pequeñas de 15 metros (3 minutos y medio de duración). Las películas se pueden unir unas con otras en bobinas de mayor tamaño y duración (ver MONTAJE Y EDICION).

Es conveniente mantener las películas lubricadas, para asegurar su duración, evitar las rayaduras y la suavidad de proyección. Hay productos específicos para esto (Vitafilm, Filmrenew...). Hasta principios de los años '80 los laboratorios acostumbraban a entregar las películas ya lubricadas una vez reveladas. Si además se trata de una vieja película, con estos productos conseguiremos también limpiarlas para renovar toda su calidad.



El proyector

Necesitaremos un proyector de mismo formato que la película a proyectar (8 normal, Super8, etc.). Algunos modelos llamados "bipaso" sirven tanto para película 8 Normal como para Super8, pero en este caso hay que asegurarse de que en el selector se elija el tipo de película correspondiente, o corremos el riesgo de romperla. Para quienes hayan filmado con una cámara de formato Single-8, recordar que una vez revelada la película es idéntica a una de Super8. Por tanto en proyección Single-8 y Super8 son sinónimos (ver LOS FORMATOS DE CINE).


Aunque la velocidad estándar de filmación en Super8 es de 18 fotogramas por segundo, algunas cámaras y algunos proyectores pueden además filmar/proyectar a 24: Debe concordar la velocidad de proyección con la de filmación, o de lo contrario veremos las imágenes ralentizadas o aceleradas.

Conviene tener bombillas de repuesto para el proyector, ya que suelen tener unas 25-50 horas de uso según el tipo de bombilla y pueden fundirse justamente el día que hemos reunido a toda la familia frente a la pantalla. Las bombillas para proyectores se consiguen fácilmente en tiendas especializadas de Internet (ver página de ENLACES).

Aunque no tanto como las bombillas, otro de los elementos del que alguna vez podemos necesitar repuesto son las correas de goma del proyector, especialmente la correa del motor. Se consiguen sin problema para el modelo específico en tiendas especializadas de Internet. Si el proyector lleva muchos años parado puede ser normal que tenga las correas de goma deshechas o que necesite una bombilla nueva. Conviene especialmente asegurarse del estado de las gomas antes de poner a funcionar un viejo proyector con una película valiosa: si se rompe la goma, el arrastre de la película se detendrá y el calor de la bombilla quemará el fotograma proyectado en cuestión de segundos, dejando un agujero.


Es importante comprobar que el selector de voltaje del proyector está en la posición correcta (normalmente 220V), y también asegurarse de que todas las zonas de paso de la película en el proyector estén totalmente limpias y libres de polvo, para evitar que se ralle o ensucie.


La pantalla

Hay quien proyecta directamente sobre cualquier superficie blanca, como una puerta lacada en blanco, una sábana o una cartulina blanca. Sin embargo, proyectar sobre una pantalla de verdad tiene sus ventajas, ya que éstas tienen una superficie reflectante especial que optimiza la luminosidad de la imagen, con una textura que permite que la imagen se vea bien incluso desde cierto ángulo lateral, lo que es importante si va a haber mucha gente en la habitación ya que no habrá sitio para todos en el eje central.


Hay pantallas de muchos tipos y precios. Da-Lite es uno de los fabricantes más populares. Son las mismas empleadas para proyección de diapositivas fotográficas. Las más sencillas se desenrollan sobre una pata central. Otras se pueden desenrollar hacia abajo desde el techo donde quedan fijadas permanentemente y ocultas al enrollarse.

La pantalla debe estar lo más alineada posible con el proyector (o viceversa), de lo contrario el rectángulo de la imagen aparecerá distorsionado o desenfocado en algunas zonas.

Cuanto más distanciemos el proyector de la pantalla, más grande se verá la imagen. Sin embargo, también la luminosidad de la imagen proyectada irá decreciendo progresivamente con la distancia, y con ello el contraste y la calidad. Dependiendo del objetivo de nuestro proyector (que deberemos comprobar que esté perfectamente limpio por ambas caras si fuera posible) podremos aspirar a proyectar desde más o menos distancia para conseguir mayor tamaño de imagen sobre la pantalla, aunque en cualquier caso y salvo proyectores de alta gama, la imagen proyectada de una película de 8/Super8 en origen no fue pensada para tener más de 1 metro de anchura, por lo que tampoco es necesario hacerse con una pantalla grande.



La proyección

Siempre que sea posible es mejor que la imagen se vea a una altura algo por encima de nuestras cabezas. Es algo psicológico que tenemos asumido cuando vemos cine, al contrario que cuando vemos la televisión. Además da cierta sensación de grandeza. Cabe esperar que tengamos que colocar el proyector en una superficie alta (hay quien ya tiene un mueble específico para esto o se ha construido una pequeña balda abatible en la pared).

El sonido del proyector es algo a lo que acabaremos acostumbrándonos y encontrándole su encanto, especialmente al proyectar películas mudas (es un sonido muy ligado al visionado de viejas películas familiares). Los más pudientes situán el proyector en una habitación separada, proyectando a través de un pequeño cristal, aislando a la audiencia del ruido del motor del proyector, algo que puede ser interesante especialmente para ver películas comerciales sonoras.

Es importante mantener la oscuridad total en la sala. Cualquier pequeña luz que se cuele en la estancia afectará directamente a la calidad de la proyección. Sin embargo es interesante que quien opera el proyector tenga una pequeña lámpara a mano, preparada para cuando haga falta.