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Bolex Paillard B8

 

 

La prestigiosa Bolex Paillard suiza lanzaba al mercado en 1953 la serie B8, siendo sus primeras pocket cameras para el formato doméstico de 8 mm (o Doble 8). Hasta entonces se había dedicado a fabricar sus famosas cámaras H16 de 16 mm. de mucho mayor tamaño (que continúan hoy día con más o menos modificaciones), y con mismo diseño y carcasa, algún modelo de 9,5 mm (H9), y las H8 para el pequeño formato de 8 mm. Todas ellas grandes y pesadas.

Gracias a este nuevo diseño que cabía en la palma de la mano, desde ahora los aficionados podrían llevar sus cámaras cómodamente en un bolso o en la mano. Estas cámaras se hicieron muy populares durante muchos años, y fueron actualizándose constantemente hasta la llegada del sistema Super8.

Además las Paillard Bolex gozan de gran prestigio por su mecánica y fiabilidad, popularmente comparadas con un reloj suizo. El diseño en líneas generales fue inmediatamente imitado por mucho fabricantes de cámaras de este formato, Canon entre ellas, que por aquel entonces comenzaba su andadura en el sector.

Estas B8 consisten en un diseño muy básico, que se reduce a un compartimento en el que se encuentran las dos bobinas de la película y la torreta giratoria con dos objetivos en el frente. Los objetivos son de montura D universal y todos intercambiables. De hecho la misma fábrica ofrecía multitud de accesorios y objetivos para estas cámaras.


El visor es extremadamente reducido e incómodo para lo que estamos acostumbrados hoy día: es necesario pegar bien el ojo al minúsculo orificio para ver la escena. En aquella época aún no había visores reflex, por lo que una rueda selectora en el lateral de la cámara permite ajustar la distancia focal del visor para hacerla coincidir con la del objetivo que estemos usando en ese momento.

Cada objetivo, de muy pequeño tamaño, son sim embargo de muy buena calidad, normalmente fabricados por Switar o Yvar. En el mismo objetivo se encuentra tanto el aro de diafragma (totalmente manual) como el enfoque.

 


Estas cámaras son completamente manuales y sin fotómetro de ningún tipo, por lo que queda bajo la responsabilidad del que maneja la cámara decidir correctamente la apertura del diafragma a cada momento. Para los que no dispusieran de un fotómetro externo, tanto en la cámara como en el manual de instrucciones se dan indicaciones orientativas sobre qué valores seleccionar según cada película y condiciones de luz.

Dispone de una rueda donde se selecciona la velocidad de filmación, desde 8 fps (cámara rápida a doble velocidad) hasta 64 fps (cámara muy lenta). Permite disparar cuadro a cuadro y acoplarle un cable disparador tradicional como en las cámaras fotográficas. Es posible también dejar fijo el disparador para que ruede sola y poder, por ejemplo, salir en la filmación.

En la parte inferior de la carcasa se encuentra la rosca para el trípode, de medida estandar. La misma rosca se utiliza para enroscar la correa de la cámara para poder llevarla colgada de la mano.

En la parte posterior, bajo el visor, un minúsculo contador de metraje indica la cantidad de película restante, que vuelve a 0 automáticamente al abrir el compartimento de la película. El cuerpo de la cámara es totalmente metálico, de Duraluminio, forrado con piel negra Marruecos auténtica.

El motor funciona a cuerda, y un mecanismo controla que el arrastre de la película sea constante y no pierda velocidad a medida que la cuerda se agota.


El obturador es fijo a 165º, lo que supone un tiempo de exposición para cada fotograma de 1/35 seg. a 16 fps. aunque en 1957 se lanzó la B8-VS con obturador variable (variable shutter), operado mediante una nueva rueda giratoria en el lateral para seleccionar la apertura del obturador en cualquier posición desde 165º a 0º (en la foto).

En 1958 la serie B8 de paillar Bolex continuó mejorándose con la llegada del modelo B8-L, la cual incorpora un primitivo fotómetro en el frontal de la cámara que indica la abertura correcta a la que se debe colocar, manualmente, el diafragma.

Aunque se trata de una cámara muy cara en su día, se fabricaron cientos de miles de unidades y es muy fácil encontrarlas a la venta en Internet. Normalmente un simple lubricado suele ser todo lo que hay que hacer para hacer que funcionen como recién salidas de fábrica a pesar de tener más de medio siglo.


Las Bolex C8 son idénticas pero tienen un solo objetivo en vez de la torreta con dos. La serie D8, comenzada en 1959, tiene una torreta de 3 objetivos (ver foto), aunque las más populares fueron las de la serie B8 que aquí se muestra.

 

 

Para más información detallada sobre todos los productos fabricados por Bolex Paillard (cámaras, objetivos, proyectores y accesorios) visita la página de BOLLEX COLLECTOR.